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lunes, 31 de agosto de 2015

Nuestro Verdadero Amado

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su hijo único, para que todo aquel que el crea, no se pierda más tenga vida eterna".

Hace casi quince años conocí a Edwin, el que hoy es mi esposo y por el cual agradezco al Señor, en el vi cualidades que me gustaban, una persona leal, que no desea el mal par nadie, alguien temeroso del Señor y que busca agradarle no solo en público si no también en privado.  Sabía que quería estar con alguien así en mi vida, además el también me manifestaba que deseaba estar a mi lado.

Con el pasar de los tiempos Dios ha ido reafirmando ese amor entre nosotros, con las dificultades que pasamos y con los buenos tiempos también, hoy estoy agradecida con el Señor por haberlo puesto en mi camino, pero aprendí algo, aprendí que aunque yo lo amo a el y el me ama a mí, no puedo esperar un amor perfecto de el, así como tampoco yo puedo dárselo,  ese amor perfecto me lo da solo Dios.

Definitivamente el corazón del hombre tiene una forma, esa es la forma de Dios, que cuando nacemos está vacío y buscamos llenar ese vacío con el amor de otras personas o cosas, pero rápidamente nos vamos dando cuenta que nada ni nadie puede llenar ese vacío sino Jesús.  Cuantas desilusiones vamos sufriendo, a veces con nuestros padres, cuando estos no nos aman como esperamos; con nuestro esposo, cuando no nos manifiesta el amor en la manera que nosotros nos sentimos amadas, porque tenemos expectativas hacia ellos que no llenan y sufrimos.

Otros buscan llenar ese vacío con dinero, fama y fortuna, pero igual nada de esto trae satisfacción, hay solo una persona que llena ese vacío, este es Cristo, así que nuestras expectativas de los demás deben bajarse, pues solo Cristo nos da la calidad de amor que necesitamos.

Dios es nuestro amado, El es quien restaura nuestras heridas, El que nos anima cada día, es en El que debemos tener nuestra esperanza, no debe temer nuestro corazón acerca del futuro, no debemos detenernos en nuestro llamado, porque El va delante de nosotros cual poderoso gigante.

Gracias a Dios por mi amado Salvador, porque cuando le busco le encuentro, porque tiene cuidado de mí y de mi familia, porque aún en tiempos difíciles siento su amor mostrándome las lecciones hermosas de la vida y su fidelidad.  Les animo a confiar en el Señor de todo su corazón, el es nuestro amado, el que nunca nos dejará.

Le animo a compartir sus comentarios y testimonio con nosotros.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Desilusionadas pero no Derrotadas

La desilusión es algo que la mayoría de las personas experimentamos, sufrimos desde muy temprana edad al sentir que otros nos fallaron, que no responden como creemos que deben responder o sencillamente que nos dañan.  Estas desilusiones pueden ser desde cosas sencillas, que suceden en la adolescencia o cosas de mayor peso como la infidelidad u otras acciones que afectan las relaciones entre las personas.

Recuerdo un momento en particular en el que me sentí desilusionada, precisamente por esperar respuestas de las personas, que quizás nunca llegarían, me senté y lloré un rato delante del Señor en esa ocasión.  

En la Biblia el tema de la desilusión es un tema que se plasma en la vida de muchos siervos del Señor, tal es el caso de el Profeta Elías, Jonás quien aún deseó morirse y también Ana cuando no podía dar a luz; todos estos hombres y mujeres que amaban al Señor, sintieron la desilusión al ver que las cosas no sucedían como esperaban o pensar que estaban solos en su lucha.

¿Porque nos desilusionamos?

  • En principio porque tenemos expectativas demasiado elevadas de los demás, pretendemos que respondan a nuestras exigencias con altos estándares, que no fallen, que no se equivoquen.  Pero la realidad es que todos nos equivocamos, todos fallamos y aún sin quererlo quizás hemos sido los actores principales en la desilusión de otros.
  • También sufrimos desilusión al poner nuestra esperanza en la persona equivocada, con solo el hecho de ser humanos, debemos entender que fallaremos y nos fallarán, poner por tanto nuestros ojos y nuestra esperanza en la gente es un error, es que ni siquiera nuestra familia puede garantizarnos todo.  Nuestra confianza debe estar únicamente en El Señor, el no fallará, el responderá, el nos cuidará. Pongamos toda nuestra atención en Jesús, pues de él viene nuestra confianza, y es él quien hace que confiemos cada vez más y mejor. Hb. 12:2a.
Como vemos la desilusión es normal en la vida, nos cuesta entender que todos fallaremos a alguien y que el único que no falla es Dios, y aún así a veces podemos desilusionarnos del Señor porque queremos que responda en nuestro tiempo y en nuestra forma, si no lo hace es que nos falló. Pero vivir estas situaciones nos permite crecer y que nuestro carácter sea formado para perdonar, olvidar, tener buenas relaciones y sobre todo para depositar nuestra confianza en Dios.  Esto significa dejar que el Espíritu Santo obre un cambio en nosotros, no se trata de cambiar a los demás o cambiar las situaciones dolorosas que nos tocará vivir, se trata de que cambie mi actitud frente al dolor y desilusión que experimentemos.

Se puede lograr enfrentar las desilusiones, claro que sí, la Biblia nos enseña que Dios no nos ha dado espíritu de cobardía para huir de las dificultades, más bien tener la certeza que Dios nos dió poder para luchar frente al que está interesado en que tengamos un corazón adolorido.

Amigas, frente a la desilusión ponga su confianza en El Señor, es el único que no va a fallarle y si una puerta se cierra, recuerde que a las hijas de Dios todo les ayuda a bien, una puerta que se cierra es sinónimo de otra que se abrirá en el tiempo y en la forma de nuestro Salvador, si lo hace habrá estado desilusionada  pero nunca derrotada.

Deje sus comentarios y si desea recibir nuestro devocional por favor ingrese su correo en el espacio de portada correspondiente.

jueves, 12 de febrero de 2015

¿Quien es su enemigo?

Usualmente los jueves salgo temprano para acompañar a mi esposo a una reunión, rara vez dejo de asistir, lo hago únicamente cuando estoy fuera de la ciudad.  Sin embargo, hoy sentí la necesidad de quedarme en casa y disfrutar de un tiempo de adoración al Señor y de lectura de su Palabra, y en verdad estoy agradecida con Dios por haberme hecho decidir entre lo bueno, lo mejor.

Un versículo muy conocido fue mi lectura, de hecho creo que todo el mundo sabe este versículo, "amad a vuestros enemigos, orad por los que os persiguen", pero aunque lo sabemos la verdad es que Dios puso en mi reflexión,  como los que deberíamos tener este estilo de vida, es decir, su iglesia, en realidad hemos perdido el camino. Si, hemos perdido el camino, vemos al enemigo incorrecto, ¿porque?, porque andamos en la carne y quien anda en la carne ve las situaciones de la misma forma.  No hemos entendido que vivimos en un mundo espiritual, que hay un enemigo real que busca destruir, robar y hurtar.  Es ese que no desea que la obra del Señor avance, el que nos hace perder el tiempo en tonterías, peleando por pequeñeces, por un logo, por un libro, por el color de pintura, por un cargo, discutiendo entre los que nos llamamos la gran Familia de Dios, los santos.

Nehemías entendía esto muy bien,  cuando llegaron Sambalat y Tobías a decirle que habían unos que andaban hablando de el,  no se detuvo a escuchar comentarios y mentiras, entendía que había sido llamado a levantar el muro, sabía que la tarea que tenía era más apremiante que habladurías, así que sencillamente ignoró los comentarios y continuó con la tarea.

"Mirad cuan bueno y cuan delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía", un gran desafío, en medio de gobiernos que viven en conflicto mundial, familias que se destruyen porque no pueden dialogar, vecinos que no pueden vivir el uno al lado del otro, y la iglesia la cual es conocedora del estilo de vida que debe vivir un ciudadano del reino de Dios, entre pleitos equivocando el camino y equivocando al enemigo.

Amar al que no nos ama, tarea difícil, pero Dios honra al que le obedece;  y recordar que el verdadero enemigo no es la hermana de la iglesia, su nombre es Satanás y tiene un ejercito que trabaja día y noche para ponernos unos contra otros, nos tiene perdiendo el tiempo de modo que la tarea de presentar el evangelio a los perdidos no se realiza porque los llamados a hacerlo estamos en conflicto entre nosotros.

El que desea seguir a Cristo debe tomar su cruz, la cruz significa soportar mentiras, amar al que le hace mal, responderle con bien, y procurar la paz.  Dios honra la obediencia, y quienes decidamos por la paz para construir los muros de una obra en ruinas seguramente tendremos una recompensa.

¿Quien es su enemigo?, no es su familia, no es su vecino, no es el hermano de la iglesia.  Estamos en una guerra contra Satanás, pero debe saber que Cristo nos dió la victoria en la cruz, por lo tanto no habremos de atemorizarnos, mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo.  No pierda el rumbo, estamos en esta vida para agradar y obedecer a Dios, hacer esto nos costará pero el Señor dará un día a cada quien su galardón.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Una Familia Especial

"Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones" - Efesios 1:15-16-
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Es muy común escuchar hermosos discursos acerca de las personas cuando mueren, se habla de sus virtudes, de las buenas acciones que hicieron y de como van a hacer falta; pero ¿porque esperar hasta la muerte?, acaso no deberíamos mostrar nuestro afecto y agradecimiento a las personas mientras están en vida, hacerlo fortalece las relaciones, además es bueno reconocer el bien recibido de los demás y ser agradecido.

El agradecer es un valor que se ha ido perdiendo, pareciera que no solo a la nueva generación se le ha olvidado decir gracias, la mayoría de las personas actúan como que el mundo estuviera obligado a hacerle bien y ayudarle, sin pensar que a veces ni siquiera merecemos los favores, así que por lo menos deberíamos tener una actitud de gratitud. Esto no es algo nuevo, Jesús mismo sanó en una ocasión a 10 personas y de estos solo uno regreso para agradecerle.  

El Apóstol Pablo había desarrollado esa actitud, tenía una familia en la fe y sabía que estos trabajaban por la obra, así que daba gracias a Dios por la familia de la fe, pero también les manifestaba su agradecimiento a ellos; eso lo podemos observar al inicio de cada carta que el escribía, siempre les manifestaba su agradecimiento por la obra que realizaban, pues así le apoyaban ministerialmente, además les agradecía el cuidado y la atención que tenían para el, cuando le hospedaban, le alimentaban y le servían con amor, reconociendo su apostolado y llamado.

¿A quienes tienes que agradecer, a tus padres, amigos, hermanos en la fe, familia, personas que conoces y que en determinado momento han hecho un bien para ti?, piensa un poco y quizás tendrías una lista interminable de personas a quien agradecer. Aprovechando la tecnología que ahora tenemos y las miles de formas para comunicarnos sería bueno que envíes un mensaje a una o dos personas a quien Dios puso para bendecirte.  Dios es bueno y no solo nos bendice directamente, también pone a otros para bendecirnos.

Yo doy gracias por mi familia y por la familia de la fe, gracias por las colaboradoras cercanas que son además mis amigas, con quienes he llorado, reído, soñado y también me he enojado.  Agradezco a las que me levantan los brazos en oración, las que me animan y las que aún han salido de sus trabajos para venir y poner su brazo para alentarme, Dios me ha bendecido al ponerlas en mi camino.  ¡Gracias!

Actividad en Familia
Los abuelos son usualmente generosos y cariñosos con sus nietos, así que una buena actividad para este día podría ser pedirles a tus hijos que los llamen o que les envíen un mensajito solo para decir gracias.  Un día ellos no estarán, no dejemos que pasen desapercibidos los buenos tiempos que se pasan con ellos.









martes, 21 de octubre de 2014

Te irá bien si temes a Dios

Creo que todos nos hemos preguntado alguna vez ¿porque hay cosas malas que les suceden a los buenos? y ¿porque los malos no se mueren en vez de que muera gente buena?, pensamos que las maldades pasan desapercibidas del Señor, también creemos que sus beneficios por causa de obedecerle y vivir en rectitud nunca se darán.  

Pero el bien aparente para el que actúa mal podrá ser por un tiempo, o sencillamente parecer bien pero en realidad ser mal.  He visto gente mala tener buenas temporadas, gozar de dinero y aparente bienestar, pero Dios tarde o temprano pasa la balanza y dura cosa es caer en manos del Dios vivo.  

Salomón hizo esta reflexión, el también se pregunto como es que al malo parece a veces irle bien, pero su conclusión afirma que Dios obra en justicia y no le irá bien al que no teme a Jehová.  "Ahora bien, aunque el pecador haga cien veces lo malo, y sus días se prolonguen, con todo yo también sé que les irá bien a los que a Dios temen, los que temen ante su presencia,  y que no le irá bien al malvado, ni le serán prolongados sus días, que son como sombra; por cuanto no teme delante de la presencia de Dios." Ecl. 8:12-13.

En un mundo donde gobierna el mal, no es de sorprendernos de tanta maldad, el corazón del ser humano se ha enfermado y desde allí maquina el mal para los demás, ¿tenemos que preocuparnos?, ¿necesitamos correr y escondernos por causa de tanto mal?, no.  La Palabra nos recuerda que Satanás es el Dios de este siglo pero nuestro Dios es más poderoso, el venció en la cruz del calvario y derrotó allí al enemigo.  Además podemos abrazar sus promesas para nosotros y los nuestros y creer que Dios va de nuestro lado, pues mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo.  Confiar en que aunque un ejercito se levante en contra nuestra, no temerá nuestro corazón  y aunque se levante guerra, estaremos confiados pues Dios es poderoso gigante que pelea la batalla por nosotros.

Estamos en este mundo, pero no pertenecemos a el, somos ciudadanos del reino de Dios, debemos poner toda nuestra confianza en El Señor, trabajar por su obra y por el establecimiento de su reino en este mundo.  Si le obedecemos y nos disponemos a poner nuestra mirada únicamente en el, entonces gozaremos de su presencia, de su cuidado y sobre todo del galardón que El ha preparado para los que le aman.





viernes, 10 de octubre de 2014

La Mejor Herencia

El corazón del hombre genera muchos proyectos, pero al final se cumplen los designios del Señor. Pr.19:21

Cuantos conflictos se generan hoy por razón de herencias, escuchamos historias de hijos que mataron a sus padres para quedarse con lo que ellos trabajaron, o hermanos que matan a sus hermanos por acaparar toda la heredad o padres despojados con trampas de sus posesiones por sus hijos.  Y es que como bien lo señala Salomón en Eclesiastés 2:12-26, trabajamos mucho y lo que tenemos se lo dejamos a personas que no sabemos si serán sabias o no.

Cuando pensamos en herencia pensamos en posesiones o en riqueza material, muchos padres se esfuerzan y aún ni duermen pensando en como dejar algo a sus hijos cuando mueran.  La reflexión de Salomón al respecto es "dejamos cosas a gente que nunca movió un dedo...esto es un mal enorme".

Pues en el afán de dejar una herencia material, o en el deseo de dejar a nuestros hijos además como herencia una buena educación, es decir educación bilingue, trabajamos y trabajamos para que sepan otro idioma, que estén en una escuela reconocida, pero descuidamos la formación.  Es decir que les heredamos conocimiento pero no les fomentamos la formación del carácter.

En medio de una sociedad carente de valores, donde la vida no se respeta, y donde no robar es ser tonto, será necesario meditar en aquello que de verdad vale la pena heredar.  ¿Cual debe ser nuestro legado?

  • Heredemos valores y principios basados en la Escritura (nos referimos a enseñar sobre la importancia de la honradez, el trabajo, la integridad el respeto), no debemos pretender que porque nosotros somos honrados, nuestros hijos son honrados, debemos dedicar tiempo a enseñarles estos valores, muchos de los corruptos de los que escuchamos en los medios son hijos de gente que es honrada, pero que descuidó la formación de sus hijos.
  • Heredemos la perspectiva correcta del uso del dinero.  "Raiz de todos los males, es el amor al dinero".  El problema de endeudamiento de la nación es solo el reflejo del problema de endeudamiento en una mayoría de los hogares del pais.  Gente que ambiciona y no precisamente para compartir o hacer el bien, si no para derrochar.  Necesitamos de una nueva generación de personas que aprenden sobre el buen uso del dinero, que entienden que más bienaventurado es dar que recibir, que no pactan para que sus deudas sean pagadas, si no que se esfuerzan por cumplir con los compromisos asumidos.
  • Heredemos amor a Dios, con un modelo de vida que refleja este amor, no en público, si no en privado donde nadie nos ve más que nuestra propia familia.  Heredemos el reflejo de Cristo en nuestras propias vidas, un modelo que no necesite hablar.
  • Enseñemos sobre las prioridades correctas de la vida, no traslademos cargas a nuestros hijos producto de no tener en claro cuales deben ser las prioridades correctas.  
  • Herede aprender a disfrutar de la vida, con las dificultades que trae la vida misma, con las complicaciones que surgen, pero enseñeles que hay una sola vida, que es corta y por lo tanto hay que saber vivirla y también disfrutarla.
Esta herencia valdrá más que las posiciones materiales, y si se enfoca en esto y además deja herencia material, entonces podrá estar confiado de que sus hijos honrarán su herencia aún cuando no les costó, pues los valores que formó en ellos les harán tener el carácter necesario para vivir integramente la vida, es decir vivirla bien.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Lo que Realmente Importa

Alguna vez has pensado en lo corta que es la vida, cuando acordamos el tiempo ha pasado tan rápido y decimos como me ha dicho mi mamá  "hace poco tenía 15".  Y cuando tenemos la oportunidad de reflexionar y ver hacia atrás nos damos cuenta de como desperdiciamos el tiempo en cosas que no valen la pena, como bien lo diría Salomón "pasamos corriendo tras el viento" y descuidamos lo que es de verdadero valor.

Vanidad de vanidades dice Salomón, otra versión lo menciona como "que absurda es la vida".  Pues claro que es absurda, miremos las paradojas de nuestro tiempo:  Queremos casas más grandes, pero tenemos familias más chicas. Trabajamos por tener una gran casa, en la que no pasamos. Gastamos más y pero no tenemos tiempo para disfrutar. Hemos multiplicado nuestras posiciones, pero reducido nuestros valores.  Luchamos por la limpieza y el cuidado del medio ambiente, pero andamos un interior sucio.  Nos endeudamos por posesiones, y no dormimos por causa de esas deudas.

¿Que provecho saca el hombre de tanto afanarse? (Ec. 1:3), es una buena pregunta, porque nos afanamos tanto.
  • Por vanagloria, para jactarnos de lo bien que hacemos algo, de lo preparado que somos, de lo bien que nos va.
  • Por ambición, pues no nos conformamos con lo que tenemos, siempre queremos más, aunque eso implique no tener tiempo para disfrutar lo que tenemos.
  • Por búsqueda de reconocimiento, casi pagamos porque nos honren, no hemos entendido que la verdadera honra viene de Dios y no de hombres que muchas veces solo buscan quedar bien con nosotros para aprovecharse.
  • Porque desde esa plataforma vemos de menos a los demás.
Mucho afán pero nunca nos saciamos con lo que tenemos, dos trabajos y poco tiempo en familia, pero eso si un buen televisor para que ellos vean sus programas favoritos en nuestra ausencia.  Niños deformados por la empleada, por la tele, por el Ipod, por el Ipad.  El rico quiere más, el poderoso quiere más y también el que no tiene mucho quiere más.  No hay contentamiento.

Creemos que estamos haciendo cosas grandiosas en el trabajo y nos dedicamos tanto a eso, pero el proverbista dice no hay nada nuevo (v.9), la gente nos olvidará (v. 11).  Esa es la realidad, ahora la gente le saluda, le llama, le adula, mañana no tendrán memoria de usted.

¿Donde entonces debemos invertirnos, que es lo que realmente importa?, Es su Familia, es su esposo, son sus hijos, eso es lo más importante.  Invertirnos en ellos, en formarles, en dejarles el precioso legado de amar a Dios con todo su corazón, alma y fuerzas, a valorar la vida y lo que realmente importa en ella.

Disfrute la vida, el trabajo se hizo para vivir y no la vida para trabajar, tener ese enfoque es perder la perspectiva de Dios, no se enoje por tonterías, dedique tiempo a lo que realmente vale.  Haga su parte, pero no trate de hacerle el trabajo a Dios, deposite su confianza en El y sepa que El es Dios, todopoderoso al control de todo.

Le invito a seguir este blog y a sumarse a tener su devocional diario con el libro de Eclesiastés.  Dios le bendiga.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Ame Hasta que Duela

A veces le pregunto a mis hijas pequeñas, ¿cuanto me amas Isabella?, ella me dice "cinco" ¿y vos Abi?, dice "hasta el cielo" y si le preguntaramos a Dios, ¿Señor cuánto me amas?, su respuesta quizás sería "te amo hasta el dolor, el sacrificio, el dolor de haber dado a mi hijo por ti".

Me causa una enorme gratitud saber que Dios me ama de una forma tan sacrificada, me hizo, me pensó antes de nacer, solo por amor, yo no hice nada para merecer su amor, no gané su amor con buenas notas o buena conducta, sencillamente El me amo porque El es amor.  El amor que El nos ha mostrado es el amor que espera que tengamos por los demás, por nuestro esposo, por el vecino, por el hermano, por el difícil, por el del taxi que se nos cruzó, por el maestro complicado con el que hay que tratar, por el que piensa diferente a nosotros, por todo el que es nuestro prójimo.

Comencemos por casa, las casadas sabrán que el matrimonio puede tener etapas difíciles, en las que algunos tiran la toalla.  De hecho muchos no llegan ni al primer año de matrimonio, pues como bien lo dice Hollywood hay diferencias irreconciliables.  Sencillamente nadie quiere pasar por el dolor, cuando algo empieza a dolerle sencillamente se da vuelta a la página y se pasa a otra nueva.  

Vivimos en una sociedad de lo desechable.  Usas el plato, el vaso y luego cuando se piensa que no se sirve se bota.  Igual ha sucedido con el matrimonio, las parejas se casan, disfrutan de la pasión y cuando vienen las dificultades y toca sufrir entonces se descarta, se desecha y a buscar otra cosa que hacer.

Esto para algunos podría tener muchos nombres, "aburrimiento", "intolerancia" y muchos calificativos más, pero la verdad es que esto no es mas que falta de amor, pero no de ese amor tan ligero que hemos aprendido, es falta del amor que todo lo sufre, todo lo espera, todo lo soporta y que nunca deja de ser.  Es ese amor que es bueno, que no se jacta si no que camina a la par hasta al final.
 Ese es el amor que duele.

Mujeres podrán pensar que es duro estar a la par de hombres complicados, que incluso les han sido infieles.  Pero el amor de Dios por nosotros no fue un amor que mereciéramos, solo decidió amarnos.  Este amor es imposible alejados de la fuente de ese amor.  Quien desea lograr tener un matrimonio que perdure en el tiempo y que logre la felicidad aún en medio de las dificultades, debe estar dispuesto a amar hasta el dolor, pero también a buscar a Dios con todo su corazón, alma y fuerzas.

La invitación del Señor: Deja que te guíe mi palabra, tengo mi reino de regalo, salvación, gracia, gloria y vida eterna, solo déja que te guíe mi palabra.  Amadas, las batallas se ganan en oración, de rodillas, clamando y obedeciendo al que Todo lo puede, no hay nada imposible para Dios, El es el Gran Yo Soy y quiere cargarnos en nuestras dificultades, si su carga es pesada, es tiempo que deje que el Señor sea el que la lleve.

Dios le bendiga 


miércoles, 9 de julio de 2014

Lo primero debe ser siempre lo primero

"Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todo lo demás será añadido"  Mt. 6:33
Estoy leyendo un buen libro para mujeres, a través del cual Dios me ha recordado las prioridades que debo tener, las cuales con los afanes del día cambiamos, y producto de ello terminamos metidas en algunos líos.

Por supuesto que todos los que creemos en Dios decimos que Dios es nuestra prioridad, decimos esto solo porque vamos a la iglesia, pero la realidad es que Dios no es la iglesia, involucrarme en mil de cosas en la iglesia solo hace que nos fatiguemos y que descuidemos otros aspectos que van antes de la iglesia y entre esto que descuidamos está nuestra misma relación con Dios.  Acaso no es cierto que terminamos cansadas en el día, producto de tener que responsabilizarnos de mil cosas,  tan cansadas que no tenemos fuerzas ni para orar, y cuando oramos nos dormimos orando.

Muy bien hace Jesús al enfatizar que debemos buscar primero el reino de Dios y su justicia,  esto no se logra por whatsapp, por facebook o a través de un curso virtual, se trata de disponer concientemente de un tiempo a solas con Dios, El y yo, para que yo le cuente, le hable, llore y para que El me conteste, me escuche, me diga y me muestre su amor.  Jesús debe ser nuestro amigo, donde depositamos nuestros temores, cargas y luchas, pero también nuestras ilusiones, sueños y metas.  Cuando esto sucede, entonces lo demás viene por añadidura.

Debo confesar que muchas veces he comenzado mal, no voy a Jesús, tomo mis decisiones sin consultarle, arrebatadamente actúo y como resultado me va mal.  En realidad la cosa es al revés, se trata de buscar a Dios primero, entre más tiempo pasamos con El mas nos parecemos a El, pero no como personas religiosas que por fuera parecen y por dentro no son, más bien que Dios actúa dentro de nosotros, en nuestro corazón y a partir de allí podemos tener buenas actitudes, buenas acciones, el carácter de Cristo.

A las personas nos cuesta aprender, sabemos estas cosas y actuamos contrario a lo que sabemos, pero no debemos desanimarnos, procuremos estar en menos cosas y enfoquemonos en lo que de verdad vale la pena.  He decidido seguir a Cristo, no vuelvo atrás, no vuelvo atrás.

martes, 18 de febrero de 2014

Perder para Ganar

Hace algunos años se inició un programa televisivo,  a través del cual se animaba a personas con elevado nivel de peso, a ejercitarse y alimentarse sanamente de tal manera que lograran perder peso y así aumentar la posibilidad de más años de vida, eran llamados a perder si querían ganar.

Esta misma filosofía de vida es la que se promueve en el reino de Dios, donde la dinámica es contrario a los lineamientos que este mundo enseña.  Y es que nadie quiere perder, todos deseamos sentirnos aunque sea una vez ganadores, queremos ganar el mundial como nación, queremos ganar el primer lugar en las notas y eso traducido a cosas del día a día sería, ganar una discusión, ganar un buen trabajo, ganar, ganar, ganar.

Sin embargo la Biblia nos enseña una teología opuesta, si su enemigo le aborrece, entonces debe amarle; si te pega en una mejilla, entonces pon la otra; si te maldice, entonces bendícelo.  Difícil tarea la que se nos pide, pero cuando nos decidimos a obedecer, sin duda podemos experimentar el gozo de hacer el bien a los que nos hacen mal.  Dios nos permite crecer en tolerancia, amor, misericordia y bondad, el mismo sentimiento que El nos expresa a nosotros, quienes sin merecerlo hemos recibido de el sus favores y misericordias, solo por gracia.

Pues que diré, no nos cansemos de hacer el bien (mucho más a los que nos hacen el mal), pues si no nos cansamos a su tiempo segaremos.  Amigas, seamos selectivas en nuestras batallas, a veces tener paz  es mejor que tener la razón.

viernes, 17 de enero de 2014

¿Como Dios nos revela su amor?


Es muy común escuchar en algunos círculos manifestaciones que critican la Biblia e incluso a Dios mismo por considerarlo un Dios machista.  Creen que la Biblia nos presenta posturas que literalmente excluyen a la mujer o la ponen en un segundo, tercero o cuarto lugar.  No obstante, quienes nos disponemos a estudiar y escudriñar las escrituras podemos darnos cuenta que Dios desde el comienzo nos ha revelado su amor, redimiendo nuestro lugar en la sociedad y siendo propicio a nuestras necesidades.  ¿Cómo nos ha revelado su amor?

1. Dios nos revela su amor través de la provisión: En Génesis 21:8, nos narra como Dios envió su provisión para las necesidades de Agar e Ismael, del mismo modo en que hoy nos provee.  No se cuantas veces he visto la mano de Dios a través de su provisión, incluso de cosas que no resultan una necesidad, pero que Dios sabe que deseamos.  La Biblia dice en Romanos 8 que Dios no escatimó en darnos a su propio hijo, ¿Cómo entonces no nos dará juntamente con el todas las cosas?.  El Señor es nuestro proveedor, por lo tanto debemos tener la certeza que nada nos faltará.

2.  Dios nos revela su amor a través de las personas: El libro de Rut, nos muestra como Dios permitió que Nohemy no se quedara sola, teniendo a su lado a Rut, quien la acompañó y fue de bendición para su vida.  De igual modo Dios pone a nuestro lado personas que nos bendicen y nos apoyan cuando lo necesitamos,  en lo personal he visto el amor de Dios a través de mucha gente, pero en lo particular he tenido el respaldo de 3 hermanas que se levantan incluso de madrugada para orar por mi y mi familia.  Creo que esto es producto del amor de Dios reflejado a través de la gente que pone en nuestro camino para sostener nuestros brazos.

3. Dios nos muestra su amor a través de la paz:  Me encanta la historia de Juan 8, donde una mujer es acusada de adulterio, lo que en ese entonces significaba la muerte.  Sin embargo Jesús da un paso enfrente por esta mujer, el no solo la libera de la culpa, también trae paz a su vida.  Ya no había mas acusación, ahora podía marcharse en paz, con la esperanza de poder tener un futuro diferente.

4. Dios nos muestra su amor a través de su presencia:  Creo que no hay nada de más valor en la vida de cualquier persona, que tener la certeza de que Dios está con ella.  Es así como a lo largo de la Biblia, podemos encontrar numerosas promesas que nos ratifican que El estará con nosotros, todos los días, hasta el fin del mundo.  La presencia de Dios en nuestra vida significa mucho, El nos da valor, nos renueva, nos anima, nos brinda esperanza y nos dignifica. 

Como vemos, Dios nos ama y cada día manifiesta ese amor de diversas formas.  Les invito a no dejarse influenciar por las filosofías erradas que este mundo promueve, recordando en todo momento que Dios nos ha revelado su amor y que desea permanentemente tener una relación con nosotros de tal manera que le conozcamos y aprendamos a ser las personas que el desea.  Dios les bendiga.

viernes, 10 de enero de 2014

Un Corazón que me Conozca

"Les daré un corazón que me conozca" Jeremías 24:7

Todos sabemos que el corazón es un órgano vital, cuando este se detiene de manera fulminante, entonces también se termina la vida.

Pero el corazón no solo es de vital importancia para la vida física, también lo es para la vida espiritual.  Al respecto la Biblia nos enseña que "de el mana la vida", también nos dice que "de lo que hay en el corazón habla la boca", en otros casos nos advierte en "no confiar en el corazón, pues es engañoso más que todas las cosas".  Así que sin duda la sanidad de nuestro corazón juega un papel muy importante si es que de verdad anhelamos tener una vida espiritual sana y próspera, que agrade a Dios.

En una lectura que hacía, me encontré con el versículo con el que comencé esta nota "Les daré un corazón que me conozca", y pensé, ¿Cuál es el corazón que muestra que hemos conocido a Jesús", les comparto mis respuestas:

1. Un corazón perdonador: difícil perdonar, eso lo se bien, creo que es el aguijón de muchas de nosotras.  Nos cuesta perdonar al esposo y a cualquier persona de las que nos sentimos dañadas.  Sin embargo Dios nos llama a perdonar, pues de lo contrario el no va a perdonarnos.  Un corazón que no perdona se dedica a hospedar otros sentimientos dañinos, hospedamos el enojo, la amargura, el resentimiento y cuando menos lo esperamos, nos volvemos personas indeseables, pues nadie quiere estar con personas amargadas.  Esto no se trata de si tenemos razón de sentirnos ofendidos, se trata de mostrar el amor que Cristo nos mostró a nosotros, pues sin merecerlo nos amó; así debemos amar a otros, que sin merecerlo necesitan ser amados.

2.  Un corazón agradecido:  La mayoría de la gente olvida agradecer, y debo decir que no se trata de dar para que nos agradezcan; se trata de reconocer aún los detalles más pequeños que Dios tiene para nosotros a través de otros y entonces no olvidar decir gracias.  Nosotros somos personas privilegiadas, tenemos lo que necesitamos y aún más de lo que necesitamos, esto sin duda nos debe recordar la importancia de agradecer a Dios y a las personas por tenernos en su mente y en su corazón con pequeños y grandes detalles.

3. Un corazón que da:  En una cultura donde nos acostumbramos a recibir de todo mundo, nos olvidamos de dar, dar de nuestro tiempo, dar un abrazo, dar un plato de comida, dar un regalo, dar dinero.  Siempre hay alguien con quien podemos compartir, tengamos los ojos de Jesús, veamos a nuestro alrededor y dispongámonos a dar.

4. Un corazón que ama:  Que fácil se escucha amar, pero la realidad es que es difícil, pero lo que he descubierto es que cuando más cerca estoy de Jesús, más fácil resulta amar.  El amor es la mayor expresión de la presencia del Espíritu Santo en nuestra vida, si amamos perdonamos, damos, agradecemos, somos bondadosos, estamos gozosos, tenemos paz, nos volvemos pacientes y manifestamos los frutos del Espíritu en nuestra vida.

No se como está su vida, pero observe algunas cosas:  Trae  de manera continúa a la memoria lo malo que otros le hicieron, se encuentra muchas veces hablando mal de otros (su esposo, su vecino, su iglesia, su pastor), no ha logrado perdonar asuntos del pasado, se siente infeliz y no logra ver todas las bendiciones de Dios aún en medio de las dificultades.  Entonces sin duda es necesario ir delante de nuestro padre y rogar que "ponga en nosotros un corazón limpio, y renueve un espíritu recto dentro de nosotros", usted necesita sanidad en su corazón, sin un corazón sano, tampoco hay santidad, y sin santidad nadie verá al Señor.

Le pido a Dios que nos ayude como mujeres para tener un corazón que manifiesta haber conocido al Señor, oro por mi vida y por mis luchas, también por las de ustedes, para que la falta de perdón, la amargura y el resentimiento no sean el impedimento para vivir la vida abundante que Dios quiere que vivamos. Que tengamos un corazón conforme el corazón de Dios.

Padre bueno, te doy gracias por tu amor y por tu fidelidad, porque no nos has pagado conforme nuestros pecados y rebeliones, nos has mostrado tu gracia y nos has abrazado con amor eterno, mira hoy nuestro corazón, mira si hay en el falta de perdón, rencor, resentimiento, culpa, egoísmo y cualquier otra cosa que no te agrade, Señor limpia nuestro corazón, renuévalo, sánalo, restáuralo, dale vida, ayúdanos a mantenerlo sano, pon en el amor para todos, que minimicemos las faltas de los demás y aprendamos a amarles.  Oramos para que tu Espíritu Santo nos llene, que seamos su morada y que demos frutos dignos de arrepentimiento, entregamos nuestra mente a ti, para que tomes control de ella y confesamos que llevamos cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo, de tal manera que no recordemos más asuntos del pasado. Te pedimos todo en el nombre de Jesucristo.  Amen.

martes, 19 de noviembre de 2013

Un Altar de Gratitud a Dios en el Hogar


Cuando veo  los incidentes feos que se dan en las familias, pienso en lo fácil que resulta que estos incidentes queden grabados en la memoria de nuestros hijos y que impacten negativamente sus vidas.  Estos sucesos van desde violencia doméstica, gritos, pleitos, divorcios, y muchas otras acciones que son producto de una vida sin Dios, pues aunque a veces queremos justificar lo malo que hacemos, lo cierto es que Dios no puede estar donde está el pecado, y esto incluye los celos, los pleitos, el irrespeto, la falta de sujeción de la mujer que muchas veces se da justificando la mujer que no se puede sujetar a un hombre que peca o que ha pecado.  Sin embargo lo interesante de esto, es que sin tener la intención les estamos diciendo a nuestros hijos que así son las familias, aunque en palabras les decimos lo contrario, como alguien ha dicho "nuestros hechos, no les dejan escuchar lo que decimos".

Que bueno sería que nuestros hijos puedan tener los mejores recuerdos de su infancia  y de todo el tiempo vivido en familia, que puedan transmitir a sus hijos lo que Dios hizo en su vida y en la de su familia desde su niñez.

Quiero compartirles una idea práctica, que quiero hacer esta semana con mis hijas.  Invite a sus hijos a salir a la calle y recoger una piedra pequeña, todos en la familia deben hacerlo.  Luego que cada uno coloque su nombre y si quiere la fecha, pida a cada uno (incluyendo los padres), que cuente algo que ha pasado en su vida y que es motivo de gratitud a Dios, quizás lo que digan los más pequeños sea algo sencillo.  Todos deben ir colocando su piedra en el mismo lugar (una vasija o recipiente bonito), al final den gracias a Dios en familia por su fidelidad, así se ha construido un pequeño altar de gratitud a Dios.  Así era en el antiguo testamento, el pueblo de Israel levantaba altares a Dios que les recordaban su fidelidad a través de diferentes circunstancias.

Los años podrán pasar, pero seguramente cuando sus hijos se hayan ido y le visiten con sus nietos, ellos podrán preguntar, que es ese montón de piedritas, entonces será el momento de repetir aquella historia que un día fue un motivo para dar gracias a Dios.

Usted puede agregar algo a la piedra que le permita recordar de que se trataba la historia.  También puede hacerlo durante un mes, así habrán más piedras en el altar, más razones para dar gracias y más historias que contar acerca de la fidelidad de Dios.

Amadas hermanas, la iglesia tiene espacios para enseñar a nuestros hijos, pero el primer lugar donde se es llamado a formar a la niñez y a la adolescencia es el hogar, somos los padres los que debemos  vivir, contar y repetir acerca de la fidelidad de Dios en nuestras vidas, haciendo partícipes de ello a nuestros hijos. 

Dios les bendiga abundantemente.

martes, 29 de octubre de 2013

El Poder del Amor

[El Amor]  Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.  El amor nunca deja de ser... (I Cor. 13:7-8a)
Sin duda una de las cosas más difíciles en el matrimonio es perdonar, y seguramente a la mujer le es más difícil, pues generalmente las mujeres somos más emotivas, retenemos más las cosas en el corazón y tenemos la tendencia a pensar y repensar las situaciones que nos han afectado.

Cuando leo la primera carta a los Corintios en el famoso pasaje del capítulo 13, me doy cuenta del tipo de amor que Dios espera que tengamos por los demás, comenzando por los que están en casa.  Este amor no es fácil, es un amor que espera, que soporta, que sufre todo, que no guarda rencor, no busca lo suyo y al final nos dice que es un amor que nunca deja de ser.  Sin duda, todas estas características del amor podrían traducirse como morir a uno mismo, dejar de pensar en lo que me hicieron o dejaron de hacer para pensar en el bien de la otra persona, es dejar el egoísmo y pensar en como hacer feliz al otro.