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lunes, 13 de octubre de 2014

¿No Tengo Tiempo?

Me he descubierto a mí misma diciendo en diversas ocasiones, no tengo tiempo.  Al parecer esta corta frase, es una de las más repetidas en esta era posmoderna, la gente estudia, trabaja, se involucra en miles de cosas y por supuesto que lo que menos tiene es tiempo.

¿Que nos enseña la Escritura en relación a este mal?, pues dice exactamente todo lo contrario; en Eclesiastés capítulo 3 se nos hace ver que hay tiempo para todo, por lo tanto decir que no tenemos tiempo es solo una excusa o una validación de que algo estamos haciendo mal.

¿Porque no nos alcanza el tiempo?

1. Porque hemos establecido mal nuestras prioridades, esa es la reflexión a la que llegué cuando escribí mi libro "Cada Cosa en su Lugar", pues cuando las prioridades están en desorden, lo demás también lo está.

2.  Hacemos más de lo que realmente podemos hacer.  Es un mal del ser humano no poder decir no, lo que significa que cuando menos lo acordamos estamos llenos de compromisos que resultan difícil de cumplir, no porque no seamos capaces de hacerlo, si no porque el tiempo no alcanza.  Es allí cuando comenzamos a decir, no tengo tiempo.

3. Porque no actuamos con sabiduría, entendiendo que hay cosas que no podemos hacer en ciertas etapas de nuestra vida, aún cuando anhelemos hacerlo, llegará el momento en que podremos hacerlo.  Esto pasa cuando tienes hijos pequeños, quizás tu quisieras dedicar tiempo para aprender a nadar o tocar un instrumento y no encuentras el tiempo para hacerlo.  En este momento la prioridad son los hijos, están en etapa de formación y requieren un apoyo más cercano, pero llegará el tiempo en que podrás dedicarte a realizar algunos de los sueños que tienes en estado de pausa.

¿Como manejar nuestro tiempo?
  1. Establece tus prioridades, las prioridades orientan nuestros recursos, tanto financieros, humano, como el recurso tiempo.
  2. Revisa las actividades a las que estás dedicando tiempo, quizás hay algunas que habrá que dejar.
  3. Establece un plan de metas que te ayuden a aprovechar bien el tiempo.  No coloques un plan de largo plazo, proponte metas semanales y si fuese necesario metas diarias.
  4. Aprende a decir no, ¿cual es tu norte en este sentido? son tus prioridades y tus metas, cada vez que te ofrezcan realizar algo pregúntate, ¿Esto está dentro de mis prioridades?, ¿Me ayuda a cumplir mis metas o las obstaculiza?
La Biblia nos enseña que hay tiempo para todo, así que como buenos administradores, debemos aprender a usar bien el tiempo que Dios nos da, recordando que los tiempos son malos, que la vida es corta y por lo tanto debe ser nuestra meta aprovechar con sabiduría el tiempo que Dios nos de en este mundo.




miércoles, 8 de octubre de 2014

Lo que Realmente Importa

Alguna vez has pensado en lo corta que es la vida, cuando acordamos el tiempo ha pasado tan rápido y decimos como me ha dicho mi mamá  "hace poco tenía 15".  Y cuando tenemos la oportunidad de reflexionar y ver hacia atrás nos damos cuenta de como desperdiciamos el tiempo en cosas que no valen la pena, como bien lo diría Salomón "pasamos corriendo tras el viento" y descuidamos lo que es de verdadero valor.

Vanidad de vanidades dice Salomón, otra versión lo menciona como "que absurda es la vida".  Pues claro que es absurda, miremos las paradojas de nuestro tiempo:  Queremos casas más grandes, pero tenemos familias más chicas. Trabajamos por tener una gran casa, en la que no pasamos. Gastamos más y pero no tenemos tiempo para disfrutar. Hemos multiplicado nuestras posiciones, pero reducido nuestros valores.  Luchamos por la limpieza y el cuidado del medio ambiente, pero andamos un interior sucio.  Nos endeudamos por posesiones, y no dormimos por causa de esas deudas.

¿Que provecho saca el hombre de tanto afanarse? (Ec. 1:3), es una buena pregunta, porque nos afanamos tanto.
  • Por vanagloria, para jactarnos de lo bien que hacemos algo, de lo preparado que somos, de lo bien que nos va.
  • Por ambición, pues no nos conformamos con lo que tenemos, siempre queremos más, aunque eso implique no tener tiempo para disfrutar lo que tenemos.
  • Por búsqueda de reconocimiento, casi pagamos porque nos honren, no hemos entendido que la verdadera honra viene de Dios y no de hombres que muchas veces solo buscan quedar bien con nosotros para aprovecharse.
  • Porque desde esa plataforma vemos de menos a los demás.
Mucho afán pero nunca nos saciamos con lo que tenemos, dos trabajos y poco tiempo en familia, pero eso si un buen televisor para que ellos vean sus programas favoritos en nuestra ausencia.  Niños deformados por la empleada, por la tele, por el Ipod, por el Ipad.  El rico quiere más, el poderoso quiere más y también el que no tiene mucho quiere más.  No hay contentamiento.

Creemos que estamos haciendo cosas grandiosas en el trabajo y nos dedicamos tanto a eso, pero el proverbista dice no hay nada nuevo (v.9), la gente nos olvidará (v. 11).  Esa es la realidad, ahora la gente le saluda, le llama, le adula, mañana no tendrán memoria de usted.

¿Donde entonces debemos invertirnos, que es lo que realmente importa?, Es su Familia, es su esposo, son sus hijos, eso es lo más importante.  Invertirnos en ellos, en formarles, en dejarles el precioso legado de amar a Dios con todo su corazón, alma y fuerzas, a valorar la vida y lo que realmente importa en ella.

Disfrute la vida, el trabajo se hizo para vivir y no la vida para trabajar, tener ese enfoque es perder la perspectiva de Dios, no se enoje por tonterías, dedique tiempo a lo que realmente vale.  Haga su parte, pero no trate de hacerle el trabajo a Dios, deposite su confianza en El y sepa que El es Dios, todopoderoso al control de todo.

Le invito a seguir este blog y a sumarse a tener su devocional diario con el libro de Eclesiastés.  Dios le bendiga.

martes, 19 de noviembre de 2013

Aprovechando bien el tiempo

En los últimos años, creo que muchas nos hemos visto diciendo a otras personas "no puedo, no tengo tiempo".   Y como no expresarse de esta forma, si las mujeres trabajan en casa, fuera de la casa, atienden a sus hijos, les ayudan con las tareas, se involucran en el ministerio en la iglesia, van a dejar y traer a sus hijos a la escuela o a actividades extra-escolares, van de compras al super, llevan a los hijos al médico, atienden al esposo, pretenden estudiar o sacar algún curso y muchísimas cosas más que podrían añadirse a esta lista.  Pues como resultado, clarísimo está que es natural que digan que no se tiene tiempo.

Pero, ¿qué dice la Biblia al respecto?, veamos algunos versículos:

a.  "Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo: un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar; un tiempo para matar, y un tiempo para sanar; un tiempo para destruir,  un tiempo para construir; un tiempo para llorar, y un tiempo para reír...hasta el verso 8.  Eclesiastés 3:1-8 NVI

b. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal  Mt. 6:34 NVI

Es interesante, como estos dos pasajes nos muestra la realidad de las cosas, por un lado, decir que no tenemos tiempo, es afirmar que somos malos mayordomos del tiempo.  En realidad la Biblia nos enseña que para todo hay tiempo, no obstante cada día tiene su propio afán.  No podemos pretender hacer en un día, lo que hemos dejado de hacer en por mucho tiempo, tampoco podemos pretender hacer más de lo que nuestras fuerzas nos permiten. 

Algunos consejos:

1. Evalúa las actividades en las que estás involucrada, algunas son responsabilidades a las que no puedes renunciar, otras seguramente las estás haciendo por que te gusta hacerlo, pero quizás no tienes el tiempo para hacerlas.

2. Evalúa las que estás haciendo por el gusto de hacerlo, quizás tendrás que renunciar a algunas de estas.  Un conocido refrán dice "el que mucho abarca, poco aprieta", lo que significa que si nos involucramos en mucho, seguramente no estamos haciendo bien nada.

3. Evalúa tus prioridades, a veces decimos que la familia es la prioridad, pero es invisible en nuestro día a día.  No hay tiempo para conversar en familia, estamos cansadas, malhumoradas.  Si en verdad la familia es prioridad, debe haber tiempo para la familia.

4. Si eres parte de un ministerio en la iglesia no te involucres en más, la iglesia no es Dios, de hecho hay personas que se involucran en dos o tres cosas en la iglesia y no tienen tiempo para su devocional familiar.  La iglesia es un espacio para servir, hacerlo en un ministerio y hacerlo bien es suficiente, nadie nos ha pedido que hagamos más de lo que podemos hacer.

5. Deja algunos de tus sueños para más adelante.  A veces queremos desarrollar algunos proyectos que eran parte de nuestros sueños, pero nos casamos, tuvimos hijos y ahora queremos atender todo.  El tiempo en que tenemos hijos, es fundamental para procurar su formación, es tan poco el tiempo que tenemos a nuestros hijos en casa, en el cual podemos formarles, que dejar que sea la TV, el internet  o la empleada que los forme es una gran pérdida.  Quizás estos proyectos pueden esperar, nadie ha dicho que cuando llegamos a los 40 o 50 ya se ha terminado la vida, debemos considerar como en otros países la gente continúa creciendo profesionalmente independientemente de la edad que tenga.

Te dejo un listado de prioridades que discutimos en un grupo de matrimonios, quizás te ayude:

1. Dios
2. El esposo o esposa
3. Los hijos
4. El Trabajo/dentro o fuera de la casa
5. La iglesia
6. La familia ampliada

Algunas de estas prioridades cambian por períodos de tiempo, si tienes a tu madre enferma, ella será prioridad por ese tiempo de enfermedad. 

Las animo a pedir sabiduría a Dios para hacer buen uso de nuestro tiempo, Dios es fiel y quiere lo mejor para nosotros.