Me pregunto como hacen las personas que no tienen a Cristo para mantenerse firmes, seguros y confiados en medio de tanta dificultad que les toca vivir, pues esta vida, aunque hermosa tiene sus tiempos difíciles.
Cada semana me siento a conversar con personas que están sufriendo, pasando un tiempo difícil o de dolor, incluso yo me despierto en algunas ocasiones pensando en algunas situaciones que pasamos como familia; pero me conforta el poder levantarme y adorar a mi Dios y leer su palabra, viva y eficaz, propicia para mis necesidades y las de todos los que le buscamos.
Leyendo esta mañana Jeremías 33 me encontré con una palabra que da confianza a mi corazón y me hace recordar que tenemos esperanza ¡Gloria a Dios!
a. Todo comienza con clamar: Así es, Dios nos hace el llamado a buscarle, no buscar nosotros respuestas en otras personas, no creer que nos lo sabemos todo y que somos super listos, el desea que busquemos al que si tiene las respuestas correctas.
" Clama a mí y yo te responderé"... Jer. 33:3a
b. Cuando clamamos de corazón Dios responde mejor de lo que nos imaginamos, esa es su promesa, porque nuestros ojos naturales no perciben todo, nuestra capacidad finita ve únicamente lo que se asoma, pero Dios quien es omnipresente y omnipotente puede estar en el futuro y saber a donde dirige el camino por el que deseamos ir a veces, el es el alpha y el omega, el principio y el fín, su poder para transformar el mal en bien para sus hijos es innegable, así que Dios desea que le clamemos no para tenernos en espera por años, si no para contestar lo que es bueno para nosotros. Por eso es que lejos de interesarnos por lo que los demás piensan o creen, nuestro interés debe ser únicamente buscarle a El, agradarle a El, aunque eso implique no agradar a los demás.
" Clama a mí,... y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tu no conoces" Jeremías 33:3
c. La respuesta de Dios es para sanar, restaurar, traer paz, limpiarnos, liberarnos. Así es, no se trata de facilitarnos las cosas, mas bien de traer paz al corazón de saber que Dios está cuidándonos, El es nuestro padre y que hermoso reposar en sus brazos, es agradable poder disfrutar de su abrazo y su consuelo, estar en su presencia nos da gozo y definitivamente el mundo puede estar cayéndose pero en Dios nos volvemos fuertes y seguros. Cuanto necesita el ser humano dejar de afanarse por la comida y la bebida, nos ponemos cargas que no podemos soportar, cuando El desea llevar nuestras cargas, pero esto solo se logra entender cuando hacemos menos y adoramos más, cuando hablamos más con el, lloramos en su presencia, nos gozamos con El, cuando le dejamos ser real y estar presente en nuestras vidas.
" He aquí que yo traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad. Y los limpiaré de toda su maldad... y perdonaré todos sus pecados...Porque volveré a traer los cautivos de la tierra como al principio, ha dicho Jehová." Jeremías 33:6, 8a, 11b
d. Nuestra respuesta debe ser la alabanza: Como no alabar al Señor cuando vemos como nos cuida, como reafirma convicciones en nuestra vida, como nos cambia por dentro. Entender su grandeza nos lleva a una sola cosa, adorarle por que El es bueno, misericordioso, nos ha dado más de lo que merecemos, nos ha considerado por justos y santos aún sin serlo, nos provee, nos guarda. Gracias Señor, tu eres nuestro amado Salvador y Redentor, el mejor padre que hemos podido tener.
"Alabad a Jehová de los ejércitos, porque Jehová es bueno, porque para siempre es su misericordia, voz de los que traigan ofrendas de acción de gracia a la casa de Jehová". Jeremías 33;11a
e. Dios cumple sus promesas, así que tenemos esperanza, la vida no termina con nuestro palabra, termina con la de El, leer sus promesas nos alivia el interior, es en ese momento cuando pasamos nuestra carga a El, recuerda usted lo que El nos promete, sanarnos, curarnos, darnos paz, liberarnos de lo que nos oprime, cuidarnos en medio del agua o el fuego, proveernos, cuidarnos, todas estas promesas el las cumple en nosotros cuando le obedecemos y le buscamos.
"He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado." Jeremías 33:14
Pues que mas decir si no que aprendamos a permanecer en su presencia, pues solo allí tomamos fuerzas y la fe necesaria para vivir con la esperanza de que Dios está al control. "Gracias Señor por estar disponible siempre para mí, ayúdame a tener siempre tiempo para tí"
Este blog pretende ayudarte en tu caminar en Cristo, no porque lo sepamos todo, o porque seamos perfectas, mas bien porque nuestros errores y aciertos pueden ayudar a otros.
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martes, 1 de septiembre de 2015
lunes, 31 de agosto de 2015
Nuestro Verdadero Amado
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su hijo único, para que todo aquel que el crea, no se pierda más tenga vida eterna".
Hace casi quince años conocí a Edwin, el que hoy es mi esposo y por el cual agradezco al Señor, en el vi cualidades que me gustaban, una persona leal, que no desea el mal par nadie, alguien temeroso del Señor y que busca agradarle no solo en público si no también en privado. Sabía que quería estar con alguien así en mi vida, además el también me manifestaba que deseaba estar a mi lado.
Con el pasar de los tiempos Dios ha ido reafirmando ese amor entre nosotros, con las dificultades que pasamos y con los buenos tiempos también, hoy estoy agradecida con el Señor por haberlo puesto en mi camino, pero aprendí algo, aprendí que aunque yo lo amo a el y el me ama a mí, no puedo esperar un amor perfecto de el, así como tampoco yo puedo dárselo, ese amor perfecto me lo da solo Dios.
Definitivamente el corazón del hombre tiene una forma, esa es la forma de Dios, que cuando nacemos está vacío y buscamos llenar ese vacío con el amor de otras personas o cosas, pero rápidamente nos vamos dando cuenta que nada ni nadie puede llenar ese vacío sino Jesús. Cuantas desilusiones vamos sufriendo, a veces con nuestros padres, cuando estos no nos aman como esperamos; con nuestro esposo, cuando no nos manifiesta el amor en la manera que nosotros nos sentimos amadas, porque tenemos expectativas hacia ellos que no llenan y sufrimos.
Otros buscan llenar ese vacío con dinero, fama y fortuna, pero igual nada de esto trae satisfacción, hay solo una persona que llena ese vacío, este es Cristo, así que nuestras expectativas de los demás deben bajarse, pues solo Cristo nos da la calidad de amor que necesitamos.
Dios es nuestro amado, El es quien restaura nuestras heridas, El que nos anima cada día, es en El que debemos tener nuestra esperanza, no debe temer nuestro corazón acerca del futuro, no debemos detenernos en nuestro llamado, porque El va delante de nosotros cual poderoso gigante.
Gracias a Dios por mi amado Salvador, porque cuando le busco le encuentro, porque tiene cuidado de mí y de mi familia, porque aún en tiempos difíciles siento su amor mostrándome las lecciones hermosas de la vida y su fidelidad. Les animo a confiar en el Señor de todo su corazón, el es nuestro amado, el que nunca nos dejará.
Le animo a compartir sus comentarios y testimonio con nosotros.
miércoles, 25 de febrero de 2015
Desilusionadas pero no Derrotadas
La desilusión es algo que la mayoría de las personas experimentamos, sufrimos desde muy temprana edad al sentir que otros nos fallaron, que no responden como creemos que deben responder o sencillamente que nos dañan. Estas desilusiones pueden ser desde cosas sencillas, que suceden en la adolescencia o cosas de mayor peso como la infidelidad u otras acciones que afectan las relaciones entre las personas.
Recuerdo un momento en particular en el que me sentí desilusionada, precisamente por esperar respuestas de las personas, que quizás nunca llegarían, me senté y lloré un rato delante del Señor en esa ocasión.
En la Biblia el tema de la desilusión es un tema que se plasma en la vida de muchos siervos del Señor, tal es el caso de el Profeta Elías, Jonás quien aún deseó morirse y también Ana cuando no podía dar a luz; todos estos hombres y mujeres que amaban al Señor, sintieron la desilusión al ver que las cosas no sucedían como esperaban o pensar que estaban solos en su lucha.
- En principio porque tenemos expectativas demasiado elevadas de los demás, pretendemos que respondan a nuestras exigencias con altos estándares, que no fallen, que no se equivoquen. Pero la realidad es que todos nos equivocamos, todos fallamos y aún sin quererlo quizás hemos sido los actores principales en la desilusión de otros.
- También sufrimos desilusión al poner nuestra esperanza en la persona equivocada, con solo el hecho de ser humanos, debemos entender que fallaremos y nos fallarán, poner por tanto nuestros ojos y nuestra esperanza en la gente es un error, es que ni siquiera nuestra familia puede garantizarnos todo. Nuestra confianza debe estar únicamente en El Señor, el no fallará, el responderá, el nos cuidará. Pongamos toda nuestra atención en Jesús, pues de él viene nuestra confianza, y es él quien hace que confiemos cada vez más y mejor. Hb. 12:2a.
Como vemos la desilusión es normal en la vida, nos cuesta entender que todos fallaremos a alguien y que el único que no falla es Dios, y aún así a veces podemos desilusionarnos del Señor porque queremos que responda en nuestro tiempo y en nuestra forma, si no lo hace es que nos falló. Pero vivir estas situaciones nos permite crecer y que nuestro carácter sea formado para perdonar, olvidar, tener buenas relaciones y sobre todo para depositar nuestra confianza en Dios. Esto significa dejar que el Espíritu Santo obre un cambio en nosotros, no se trata de cambiar a los demás o cambiar las situaciones dolorosas que nos tocará vivir, se trata de que cambie mi actitud frente al dolor y desilusión que experimentemos.
Se puede lograr enfrentar las desilusiones, claro que sí, la Biblia nos enseña que Dios no nos ha dado espíritu de cobardía para huir de las dificultades, más bien tener la certeza que Dios nos dió poder para luchar frente al que está interesado en que tengamos un corazón adolorido.
Amigas, frente a la desilusión ponga su confianza en El Señor, es el único que no va a fallarle y si una puerta se cierra, recuerde que a las hijas de Dios todo les ayuda a bien, una puerta que se cierra es sinónimo de otra que se abrirá en el tiempo y en la forma de nuestro Salvador, si lo hace habrá estado desilusionada pero nunca derrotada.
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viernes, 7 de noviembre de 2014
Una Familia Especial
"Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones" - Efesios 1:15-16-
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Es muy común escuchar hermosos discursos acerca de las personas cuando mueren, se habla de sus virtudes, de las buenas acciones que hicieron y de como van a hacer falta; pero ¿porque esperar hasta la muerte?, acaso no deberíamos mostrar nuestro afecto y agradecimiento a las personas mientras están en vida, hacerlo fortalece las relaciones, además es bueno reconocer el bien recibido de los demás y ser agradecido.
El agradecer es un valor que se ha ido perdiendo, pareciera que no solo a la nueva generación se le ha olvidado decir gracias, la mayoría de las personas actúan como que el mundo estuviera obligado a hacerle bien y ayudarle, sin pensar que a veces ni siquiera merecemos los favores, así que por lo menos deberíamos tener una actitud de gratitud. Esto no es algo nuevo, Jesús mismo sanó en una ocasión a 10 personas y de estos solo uno regreso para agradecerle.
El Apóstol Pablo había desarrollado esa actitud, tenía una familia en la fe y sabía que estos trabajaban por la obra, así que daba gracias a Dios por la familia de la fe, pero también les manifestaba su agradecimiento a ellos; eso lo podemos observar al inicio de cada carta que el escribía, siempre les manifestaba su agradecimiento por la obra que realizaban, pues así le apoyaban ministerialmente, además les agradecía el cuidado y la atención que tenían para el, cuando le hospedaban, le alimentaban y le servían con amor, reconociendo su apostolado y llamado.
¿A quienes tienes que agradecer, a tus padres, amigos, hermanos en la fe, familia, personas que conoces y que en determinado momento han hecho un bien para ti?, piensa un poco y quizás tendrías una lista interminable de personas a quien agradecer. Aprovechando la tecnología que ahora tenemos y las miles de formas para comunicarnos sería bueno que envíes un mensaje a una o dos personas a quien Dios puso para bendecirte. Dios es bueno y no solo nos bendice directamente, también pone a otros para bendecirnos.
Yo doy gracias por mi familia y por la familia de la fe, gracias por las colaboradoras cercanas que son además mis amigas, con quienes he llorado, reído, soñado y también me he enojado. Agradezco a las que me levantan los brazos en oración, las que me animan y las que aún han salido de sus trabajos para venir y poner su brazo para alentarme, Dios me ha bendecido al ponerlas en mi camino. ¡Gracias!
Actividad en Familia
Los abuelos son usualmente generosos y cariñosos con sus nietos, así que una buena actividad para este día podría ser pedirles a tus hijos que los llamen o que les envíen un mensajito solo para decir gracias. Un día ellos no estarán, no dejemos que pasen desapercibidos los buenos tiempos que se pasan con ellos.
martes, 14 de octubre de 2014
Haz el Bien sin Mirar a Quien
No nos cansemos de hacer el bien, porque si no nos cansamos a su tiempo segaremos. Gal. 6:9
Cuantos de los dichos que escuchamos de nuestros abuelos o padres están basados en la Biblia, aunque vale la pena aclarar que no es siempre el caso. Quizás usted recuerde aquel dicho de haz el bien, sin mirar a quien; esto es muy relacionado con la invitación que Salomón nos hace en Eclesiastés 3:12, "Yo sé que nada hay mejor para el hombre que alegrarse y hacer el bien mientras viva".
Este pensamiento es muy contradictorio a la filosofía del mundo actual, pues la mayoría desean hacer el bien solo a los que les hacen bien a ellos, y vengarse de los que les hacen mal, pero igual se nos enseña que no hay mayor sacrificio en amar a los que nos hacen bien, el sacrificio está en amar a los que nos dañan o que procuran nuestro mal.
La petición de hacer el bien siempre puede no ser fácil, pero sin duda hacerlo traerá bienestar a quien actúe así. La Biblia también nos enseña que "todo lo que el hombre sembrare, eso también segará", si uno siembra bien, segará bienestar; y si siembra maldad para otros, no será de extrañarse que esa maldad se traducirá en maldición para el que lo procure alcanzando esta maldad también a su familia.
Amadas, estamos en este mundo, pero no somos de este mundo, somos ciudadanas del reino y como tal debemos vivir. No se trata de ser tonto, se trata de entender que si alguien nos hace mal, no debemos meternos en pleito contra esa persona, pero si saber que hay una batalla espiritual que librar y vestidos de la armadura de Dios, podemos ganar esa batalla.
Bendecid a los que os maldicen, amad a vuestros enemigos, no se cansen de hacer el bien son frases reiteradas en la Biblia, se nos invita a procurar el bienestar de los demás, pues si no nos cansamos a su tiempo segaremos.
En un tiempo donde la maldad es el actuar diario de muchos, dispongamonos a hacer el bien, Dios dará a cada quien su recompensa. Mantengámonos firmes en la fe, escudriñemos la escrituras y vivamos una vida de oración, si estamos cerca de Dios, tendremos fuerzas para hacer el bien, sin mirar a quien, pero además podremos responder con valentía las asechanzas del enemigo, pues si Dios es con nosotros ¿quien contra nosotros?, además mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo.
Dios les bendiga
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