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martes, 19 de agosto de 2014

Una Vida Abundante

"yo he venido para que tengan una vida y vida en abundancia"  Jn. 10:10b
Seguramente ha escuchado mucho sobre la vida en abundancia, aspecto que en los días actuales se relaciona mucho con bienes materiales, riquezas y placeres.  Pero al leer Juan 10 detenidamente podemos constatar de que se trata esta vida que el Señor nos promete, veamos estos 3 puntos:

1. Una vida abundante es aquella que disfruta de la salvación que Cristo nos ofrece. (10:9), imaginese cuantas dificultades hay en el mundo actual, cuantas luchas, tristeza y aflicción, resulta increíble pensar como se superan las dificultades sin Cristo.  En lo particular me siento contenta de conocerle y saber que Dios es mi refugio, que ha traído salvación a mi vida y que por lo tanto está al control de todo.  Su salvación no solo rescata nuestro espíritu de la muerte, también nos devuelve nuestra identidad de saber que somos su pueblo, nación santa y como tales tenemos libre acceso a El y contamos con el en cualquier dificultad.

2. Una vida abundante es una vida que trae libertad (10:9). Se puede tener riqueza, bienes, placeres y más cosas de este mundo y vivir preso de los temores, a un pasado, a una situación difícil, a patrones de conducta viciados.  Pero entregarnos a Cristo nos trae libertad, no hay pasado que pueda atormentarnos si no se lo permitimos, pero es necesario dejar el pasado atrás.  La Bíblia nos enseña: "de modo que si alguno está en Cristo nueva criatura es, LAS COSAS VIEJAS PASARON, HE AQUÍ TODAS SON HECHAS NUEVAS",  ¡gloria a Dios!, El está dispuesto a hacer nuevas cosas en nuestra vida, a borrar el pasado, tirarlo a las profundidades del mar.  No deberíamos sentirnos atados a nada que tenga que ver con el pasado, pues Dios nos dá libertad de caminar como hijos de luz , cumpliendo con el propósito de Dios para nuestra vida.

3. Una vida abundante nos permite tener lo que Dios ha dispuesto para los que le obedecen (v.9), como bien lo señala el evangelio de Mateo, si buscamos primero a Dios y su justicia, todo lo demás vendrá por añadidura.  Es decir que la vida abundante también tiene que ver con lo material y con disfrutar de otras cosas en la vida, pero eso viene producto de que nos encontramos con Cristo, que reconocemos quienes somos en El, que le obedecemos y producto de ello logramos ser personas que prosperan en todo.

Mi invitación es para que usted pueda pasar más en la presencia de Dios, una vida abundante viene de una vida de obediencia y eso solo lo logramos estando más en su presencia, quien pasa cerca de Dios, se parece más a El.


martes, 10 de diciembre de 2013

Mírate como Dios te ve: Salvada, Redimida, Triunfadora

¿Alguna vez te has descubierto pensando que eres una perdedora o que no vales nada?, ¿Te has sentido señalada y acusada?.  Es interesante la manera que tenemos los seres humanos de ver a los demás o vernos a nosotros mismos, generalmente vemos lo que a simple vista se ve, o vemos con ojos prejuiciados sin darnos la oportunidad de conocer a las personas.

Pero Dios ve más allá de lo exterior, es por esto que escogió a David como rey de Israel, el no tenía la estatura, no tenía el porte, no tenía la experiencia, pero tenía el corazón.  Dios no nos ve como somos, nos ve como podemos llegar a ser guiados por el.  Cuando el Señor se acercó a Gedeón, aunque este era un hombre temeroso, el Señor le llamó "varón esforzado y valiente", eso era lo que Dios miraba en el, algo que ni siquiera Gedeón sabía que podía llegar a ser.

Satanás trata de que siempre tengamos una imagen distorsionada de nosotros mismos y usa a las personas de tal manera que nos sintamos rechazados, heridos, señalados, algunos llegan a tener una baja autoestima producto de esa imagen distorsionada.  Sin embargo, la Biblia nos enseña que fuimos formadas a la imagen y semejanza de Dios, no somos cualquier cosa, no somos menos ni más que nadie, no valemos por lo que otros dicen, no importa si nos señalan o nos denigran, Cristo pagó el precio por nosotros en la cruz, valemos su sangre y con ello nos ha dado salvación, nos ha redimido del pecado y nos permite disfrutar de las victorias que ya nos ha dado.

Así que a partir de ahora, no se sienta derrotada, debemos caminar con la frente en alto, creyendo al Señor y no a Satanás, somos
más que victoriosos, por medio de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable. 

martes, 29 de octubre de 2013

Mujer, haz sido Redimida por Dios

“No temas, porque Yo te redimí; te puse nombre, [mía] eres tú” Isaías 43:1
Entender lo que sucede cuando Dios trae salvación a nuestra vida y nos redime de todo pecado es una de las cosas más liberadoras y de gran gozo.  Una gran mayoría de mujeres vive en sufrimiento, ya sea por maltrato, pobreza, exclusión, marginación, divorcio o por hijos que han perdido el camino; sin duda todo esto causa heridas en el corazón, cicatrices difíciles de borrar y que constantemente traen recuerdos que continúan dañándonos.  En este sentido que hermoso es poder experimentar el gozo de una vida transformada por el poder de Dios.  Cuando esto sucede no hay mas señalamientos, no hay más baja autoestima, no hay más desesperanza.
 
Cristo  al redimirnos nos da valor, nos devuelve la esperanza,  sana nuestras heridas, nos trae salvación.  Podemos volver a la vida con gozo y con la alegría de saber que hay alguien que va de nuestra mano acompañándonos.  Y aunque a veces habrá quienes pretendan desanimarnos, recordándonos nuestro pasado y señalando nuestros errores, es en estos momentos que debemos recordar que le pertenecemos a Dios, el pagó el precio por nosotras, lavó nuestros pecados y los echó hasta el fondo del mar, Él ya no recuerda nuestros pecados, por lo tanto no permitamos que el enemigo los traiga a nuestra memoria, somos limpias, salvas en Cristo Jesús.
 
Sabernos redimidas, salvadas y amadas, son  suficientes razones para querer compartir y              desarrollar relaciones significativas con otras  mujeres, de manera que juntas podamos             crecer para tener el carácter de Cristo y vidas que glorifiquen a Dios.  Es mi oración que este nuevo año,  podamos caminar  en un mismo sentir, para    descubrir y vivir de acuerdo a los   principios  y el diseño que Dios tiene para la Mujer.  ¡Gloria a Dios !